Propiedad de Thorne: Amenaza externa
La novena noche trajo el primer golpe real del mundo exterior. Era algo que ninguno de los dos esperaba. Hasta ese momento, la mansión Thorne había sido nuestro universo privado: placer, dolor, obsesión y devoción. Solo nosotros dos en este universo, solo rodeados de los sirvientes de Julian. Pero el pasado no se queda enterrado para siempre. Te busca en el lugar más alejado que te encuentres, para recordarte lo que habías jurado olvidar. Estábamos en la biblioteca. Julian me tenía inclinada sobre el escritorio, penetrándome lento y profundo mientras yo intentaba leer en voz alta un poema erótico. Su pene entraba y salía de mi sexo empapado con ritmo posesivo, sus manos apretando mis pechos. Disfrutaba sentir como su pene rozaba mis paredes, abriéndose paso en mi entrada para llegar a mi punto más profundo, esos movimientos me estaban volviendo loca, cada movimiento estremecía de placer. Me había corrido dos veces ya y estaba a punto de la tercera cuando sonó el timbre de la puer...