Caperucita roja: El bosque prohibido
La aldea de Verden siempre olía a madera quemada y tenía un aire muy religioso, para Elena, el rojo de su capa no era un color de protección, sino una marca de fertilidad que los hombres del pueblo vigilaban con recelo, aquella mañana, el aire de verano era un bálsamo a su espíritu, y el sendero que se adentraba en el bosque de pinos negros parecía exhalar un aire espeso que invitaba a perderse en un mundo diferente, existían muchos rumores de ese bosque en su aldea, que lo rondaba un lobo que era la perdición de las jovencitas de la edad de Elena, 18 años, por eso muchos aldeanos tenían estrictamente prohibido usar el camino que pasaba los límites del bosque, en especial caminar en solitario, pero Elena siempre tuvo la tentación de por lo menos una vez en su vida romper las reglas, así que un día ignorando todas las advertencias tomo ese camino a solas para visitar a su abuelita. Al cruzar el límite del bosque, Elena experimentó una vibración en el bajo vientre. sabía que él esta...